¿Y dale que escribimos el primer post?

Empezar es siempre difícil. Sea un blog, un mail, un libro o lo que sea, hay que empezar con la hoja en blanco. Superado ese primer momento, suele pasar que te aparece una cataratas de ideas desordenadas que tenés ganas de escribir pero no todas se relacionan. Y así empezamos a escribir esto.

Ahora sí, a un par de renglones de haber empezado ordenamos un poco mejor las ideas y contamos que este blog nace tras definir que viajaremos por el país compartiendo propuestas de juego y disfrutando de viajar, descubrir y aprender.

El viaje empezó hace bastante, casi un año, cuando sentados en Praia Preta nos dimos cuenta que nos encanta viajar y generar propuestas lúdicas. La idea fue madurando en nuestras cabezas, en empezar a ver qué llevaríamos, a dónde iríamos y hasta que en un momento nos dijimos -¿y si nos vamos a recorrer el país?-, -¿Y dale que llevamos juegos y cosas para compartir?- y todo empezó a tomar otro gustito... Fuimos a aprender a manejar, empezamos a seleccionar materiales, a contactarnos con gente, a contarlo, a escuchar recomendaciones, a convencernos que íbamos a dejar la "gran" ciudad, a planificar, a soñar...

De a poco empezamos a definir ganas, qué cosas sí y cuáles no, nos pusimos a pensar en la libertad, en los sueños, imaginamos cómo son las propuestas tan lejos de donde se transita nuestra rutina y definimos que estaría bueno dejarse llevar, empaparnos de realidades, contagiarnos de las luchas y alegrías de cada lugar, nutrirnos de gente distinta, lejana en la distancia y cercana en energías. Disfrutando, animándose, con otras y otros. Poniendo en juego nuestra creatividad, nuestras ideas, nuestras dudas y certezas, la confianza en las personas.

Estamos seguros que volveremos llenos de esperanza para afrontar la vida de otra manera, desde otro lugar, dándole valor a otras cosas, teniendo mucho para contar.

(12/12/2009)

domingo, 8 de agosto de 2010

El Círculo

Durante todo este tiempo estamos sospechando que hay una suerte de logia o círculo secreto que grita a viva voz que tiene sus puertas, los brazos y el corazón abierto para ofrecer lo mucho o poco que tiene. Hemos conocido gente maravillosa que por militante, por artista o por loca (característica tan maravillosa que da cuenta de lo humano) abre su casa para hospedar, tomar unos mates, compartir una charla, enseñar un baile. Es gente que tiene sueños, que crea anécdotas y tiene historias para contar, que te recibe con un abrazo porque te estaba esperando y te despide con un “hasta luego”.

Su hábitat natural es el arte, la cultura y la educación. Su pasión: el encuentro con otros y otras. Se alimenta de mates compartidos condimentados con aventuras mágicas de viajes que recorren mil lugares y muestran lo que cada uno es y sabe hacer. Hacen pizzas, bollos con cantimpalo, torta fritas, sopas, canelones, guisos (a veces de cordero), pescados, calzones y revueltos de verdura con forma de estrellitas, tan ricos que llenan el alma y dan fuerza para seguir.

Sus casas tienen un aura especial, en muchos casos llevan nombres mágicos como “Casa Corazón” y tienen olores a sahumerio, madera y esperanza. Siempre hay una pizca de arte y un detalle que hace a cada una especial. Las paredes dicen cosas, al igual que los juguetes y los libros.

Gustan mucho de jugar y aprender, no tiemblan al hablar de amor y militancia y hay veces que te retan para decirte que valores lo que hacés. En general te dejan algún regalo único: una piedra, un termo, un juego, cintas de swing, calendarios, canciones, películas y, por sobre todo, las ganas de reencontrarnos. Viven en distintos lados del mapa pero buscan lo mismo: ser más libres y más felices y comparten un mismo espacio en nuestra memoria.

Hacía mucho rato que teníamos ganas de compartir esto, creemos que hoy es un buen momento para develar este secreto... Gracias a cada una y cada uno por tanta magia, por tanto cariño y por tanta humanidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario